A su tiempo, las
palabras fueron fulminantes balas de la razón
Me gusta pensar
que la vida nos puso a prueba anestesiando todo sentido común
Dejándonos llevar
por la adicción a no sentir nada más que el cuelo tocando nuestras manos
Tocarte fue un Déjà
vu que desgasto mis tocadas neuronas al punto de pensar en ti
Y cual mis
sorpresa no lo niego
Verte enterrada
en otros labios justo frente a mis ojos
Donde quedan las
señales del camino que me guían de regreso a casa
Donde quedan
cuando despierta el sonámbulo años luz de lo que fui, justo antes de ti.

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